Colegio pedregal

El medio ambiente y la escuela. Los niños y su entorno

17 de mayo de 2021 22:05

Hoy en día la mayoría de la población vivimos en ciudades en donde podemos tener acceso a una buena educación, servicios de salud, además de poder adquirir todo tipo de comodidades a la vuelta de un centro comercial. Sin embargo, esto nos aleja un poco del contacto con la naturaleza. Guadalajara es una ciudad bastante colorida, existen muchas avenidas con camellones llenos de árboles que florecen en la primavera, algunos son siempre verdes y entre tanta variedad existen frutos que alimentan a una gran cantidad de fauna durante la mayor parte del año. Cuando pienso en mi ciudad, puedo dibujar en mi mente los grandes fresnos, ficus, palmas y una variedad de árboles con aves de muchos colores sobrevolando en los alrededores. Incluso puedo imaginar aquellos atardeceres color naranja pintados de verde por las parvadas de pericos que habitan en algunas zonas de la cuidad. Aún con esto, la zona metropolitana solo tiene un promedio de tres metros cuadrados de áreas verdes por habitante. La OMS (Organización Mundial de la Salud) establece que debería haber nueve metros por habitante. Y es que la especie humana necesita del contacto con la naturaleza para lograr una mejor calidad de vida. Los niños necesitan desarrollar esta capacidad de observación de los fenómenos naturales que cambian con las estaciones del año. Esto que nos hace sentir parte del universo; explorar lo pequeño y sentirnos grandes, así como darnos cuenta que cuan pequeños somos comparados con el tamaño del planeta, del sol y las galaxias.

En el Preescolar del Colegio Pedregal damos inicio a las clases haciendo un ejercicio de ubicación espacial ¿Cómo está el clima hoy? ¿En qué estación del año nos encontramos? ¿Cómo nos sentimos esta mañana? Pero también hacemos un espacio para la observación de fenómenos naturales que permiten a los pequeños, no solo admirar la maravilla de pertenecer a este universo, sino desarrollar capacidades de análisis, experimentación y exploración con laboratorios vivos que se encuentran dentro de nuestro plantel. ¿A qué se refiere eso? Pues bien, en Preescolar contamos con un huerto y una granja en donde crecen y se desarrollan plantas y animales reales que los pequeños pueden ver día a día y conocer la forma que nacen, crecen y se desarrollan.

En la granja tienen la oportunidad de alimentar a diferentes animales domésticos como borregos, conejos, puercos y ponis. Conocen como cada animal tiene sus necesidades, temperamento, instintos y tienen la oportunidad de apreciar a los animales desde cerca. Saben a que huele el campo.

Por otra parte, en las clases de huerto, los niños aprenden de manera muy vivencial a sembrar, cuidar las plantas y de sus necesidades, así como cosecharlas y respetarlas. Identificar que planta está lista para ser cosechada en su totalidad o cosechar solamente el fruto. Los niños conocen como crecen en la tierra las zanahorias, lechugas, betabeles, ajos, jitomates y cebollas entre otros vegetales. Se ensucian un poco sus manitas para trabajar con la herramienta, cuidar y tener paciencia para recibir este regalo de la naturaleza.

Hicimos una pequeña entrevista a Rebeca Azcona, ella es experta en huertos y nuestra profesora de la clase de Huerto, mejor conocida por los niños como Miss Huerto. Rebeca nos comparte de esta experiencia con los niños, en donde, ellos tienen este valioso contacto con la naturaleza.  

 

  1. ¿Qué es lo que más te gusta de impartir la clase de huerto en el Colegio Pedregal?

Ver las reacciones de los niños ante la experiencia de observar una planta que ya fructificó. Las caritas de sorpresa ante todo lo que sucede en el huerto. Recuerdan muy bien todo lo que se les dice.  Se ve que les llega mucho al corazón la experiencia en el huerto.

  1. ¿Cómo ha sido la experiencia de llevar a cabo las clases de Huerto de forma virtual?

Ha sido interesante la experiencia de hacer el huerto on-line. Tratar de llevar el huerto en sus casas con lo que tengan a la mano. Hemos hecho germinados, también hemos sembrado en macetas que tienen en sus casas, conocemos el vocabulario a través de ejercicios de lotería, plastilina, entre otras actividades.

  1. ¿Cómo te das cuenta del impacto que tiene la clase de huerto en tus niños?

Los niños recuerdan muy bien lo que hicimos la clase anterior, guardan sus actividades y me las muestran en pantalla para que me dé cuenta de lo que han crecido sus plantitas. Me presumen sus germinados de la clase anterior, me platican de los vegetales que se comieron en la sesión pasada.

Los niños también llegan a hacer reflexiones muy profundas cuando vamos y trabajamos con ellos en estos espacios verdes.  Algo que me sorprendió en una clase, cuando hablamos de las plagas: Pues yo comencé a decirles que los saltamontes los debíamos de alejar del huerto porque se comen las plantas que nosotros queremos hacer crecer. Un pequeñito preguntó con cierta preocupación que si alejábamos al saltamontes, el ya no tendría que comer. Cada día es una experiencia diferente, ya que los niños comentan todo lo que pueden llegar a observar y aprender cuando visitan el huerto.

 

Miss María Eugenia Barba